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1.1.4.1.- Martinete para forja.

El fundamento de un martinete consiste en elevar a una determinada altura una maza de gran peso y luego dejarla caer.
Vista general de un martinete en el que se está cargando una masa de material caliente.

Un martinete consta fundamentalmente de los órganos de accionamiento, el yunque, que se encarga de soportar la pieza, y la maza, que es la que golpea a la pieza.

La maza, construida de fundición o acero y que puede tener formas diferentes, se desplaza en su descenso a lo largo de unas guías y choca contra el yunque.

A la maza y al yunque se sujetan los portatroqueles, y a estos la estampa superior y la inferior respectivamente, generalmente mediante un sistema de cola de milano.

Una vez colocado el material sobre la estampa inferior, la maza se eleva y se deja caer, de manera que la estampa superior golpea la pieza de trabajo. La energía de impacto hace que la masa de material adopte la forma de la cavidad de las estampas.

Las columnas, junto con el cabecero, que es donde normalmente se emplaza el mecanismo de elevación de la maza, y el yunque, que descansa sobre una cimentación suficientemente sólida como para eliminar al máximo la propagación de las vibraciones, constituyen el armazón de la máquina.

Dependiendo de la energía de deformación que proporcionan, los martinetes pueden ser:

  • De caída libre: se eleva la maza, y luego cae por su propio peso, de manera que la energía potencial se transforma en energía cinética, y ésta a su vez en energía deformadora.
  • De doble efecto: se eleva la maza, y en su caída, es impulsada o ayudada, además de por su peso, por un sistema cilindro-pistón accionado neumática o hidráulicamente.
  • De contragolpe: la maza es impulsada también en su descenso por un sistema cilindro-pistón, pero además, mientras ésta baja, la mesa sube, de manera que ambas se encuentran en su recorrido. Con ellos se consiguen las mayores energías, ya que a la energía cinética producida por el propio peso de la maza más la proporcionada por el cilindro, hay que sumar el contra golpe de la mesa. Además, no se requiere un sistema de amortiguación tan sólido, porque al desplazarse la mesa hacia arriba, el exceso de la energía de golpe no se propaga al resto de la máquina.
De caída libre
Esquema de un martinete de caída libre.

De doble efecto
Esquema de un martinete de doble efecto.
De contragolpe
Esquema de un martinete de contragolpe.

Autoevaluación

Determina si es o no cierta la siguiente afirmación:

Pregunta 1

La utilización de martinetes es aconsejable para series pequeñas.