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6.4.- Mejora de la puesta a tierra. Sales electrolíticas.

Para la mejora de la resistividad del terreno en las puestas a tierra se pueden utilizar sales electrolíticas, que son preparados químico con los que se consigue, a bajo costo, una notable reducción de la resistencia a tierra en terrenos de elevada resistividad.

Puesta a tierra con sales electrolíticas 

Con la preparación adecuada, la dosis de ese compuesto químico se transforma en un material gelatinoso altamente higroscópico que se distribuye por el terreno en forma de ramificaciones radiculares, lo que le permite absorber grandes cantidades de agua. De esta forma, la superficie del electrodo estará en contacto con un terreno altamente conductor, con lo que la resistencia a tierra se ve notablemente reducida y, como consecuencia, el paso de la corriente del electrodo al terreno se realiza de una forma mucho más eficiente, ya que se logra una baja resistividad:

  • A un coste menor.
  • Con mayor seguridad.
  • Durante un periodo de tiempo más prolongado.
  • Con cada tratamiento de se mantiene las condiciones de baja resistividad durante un periodo de hasta 4 años.

Otras características importantes de estas sales son:

  • Estabilidad química.
  • Insolubilidad en el agua.
  • No corrosivo.
  • No degradable por los elementos químicos del terreno.

Como datos orientativos, se recomienda emplear:

  • Para la instalación de un electrodo de 2 a 3 m de longitud (pica vertical), una dosis de 6 kg en 1 m3 de tierra.
  • Para mallas reticuladas de electrodos interconectados, de una a tres dosis de 6 kg en 1 m3 de tierra tanto para los electrodos como para las zanjas de interconexión.

A continuación se explica un proceso tipo de utilización paso a paso, recordando que en todos los casos hay que seguir las instrucciones específicas del fabricante.

Supondremos una dosis de 6 Kg, distribuida en tres bolsas de plástico marcadas como: Bolsa 1, Bolsa 2 y Bolsa 3.

  1. Para cada electrodo, excavarse un pozo de aproximadamente 1 m x 1 m de sección y de una profundidad de unos 0,4 m mayor que la longitud del electrodo a instalar.

    Dimensiones del pozo 
  2. Proceso de aplicación de las sales electrolíticas 

    Mezclar el contenido de la Bolsa 1 con la tierra de la excavación y rellenar con esta mezcla hasta la cabeza del electrodo.

    Para obtener el mejor rendimiento posible del tratamiento, el contenido de esta bolsa, sin añadir agua, debe mezclarse lo mejor posible con la tierra obtenida del pozo excavado para la colocación del electrodo, asegurando su disgregación cerniéndola con un tamiz de 6 mm de luz aproximadamente, especialmente en suelos de tipo escombro, arenoso o pedregoso, y utilizando solamente el material resultante complementado con tierra vegetal también tamizada.

  3. Añadir suficiente cantidad de agua en la excavación hasta que el terreno circundante al electrodo esté completamente húmedo.
  4. Añadir a la cavidad la solución obtenida mezclando el contenido de la Bolsa 2 con 20 litros de agua.
  5. Llenar nuevamente la cavidad con agua y esperar hasta que ésta se absorba por completo.
  6. Añadir a la cavidad la solución obtenida mezclando el contenido de la Bolsa 3 con 20 litros de agua y esperar a que se absorba por completo.
  7. Colocar la arqueta de registro y rellenar la cavidad con tierra para completar la instalación.

Debe realizarse un control periódico de la instalación y en caso de que se produzca una incremento apreciable de la resistencia a tierra, se repotenciará aplicando un nuevo tratamiento con sales electrolíticas.

En cualquier caso, es recomendable mantener húmedo el terreno del pozo de puesta a tierra.